Párrafos incluidos - La Ultima Cena

Este jueves: la convocatoria es una interesante propuesta, incluir párrafos de obras consagradas en nuestro relato. De todo lo que nos ha propuesto he escogido el párrafo: El caballero del hongo gris, Ramón Gómez de la Serna. 
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Cuando  arribó y entró al magnífico salón de la casa, toda la atención se centró en ella. Su vestido rojo se adhería a su cuerpo permitiendo adivinar las curvas de su figura. Un hombre muy elegante llegó a su encuentro, y la llevó a la sala de espera. Con sigilo busco entre los invitados a su novio Alfredo, un detective que junto a ella habían sido asignados para introducirse a un clandestino club de cenas exóticas. Ivanna recién había logrado ser un miembro más de un grupo de ginecólogos, que disfrutaban vender y comer embriones  humanos a un costo altísimo.

Tras la segunda botella de vino fue llevada a la cocina. El chef se encargó de enseñarle los fetos traídos desde tierras mediterráneas. Seguidamente logró observar un cuerpo desnudo con la cabeza cubierta en una esquina, su cuello colgaba de un gancho. El chef le dijo sonriendo: 

- Regreso en un instante. Agarre su tiempo y déjeme saber cuál escogerá para su cena. -

Aprovechando estar sola, se acercó al hombre y levantó la sábana, sus ojos rasgados se engrandecieron y, en segundos quiso gritar al ver que era Leonardo. Pero retomo cordura, sabía que si la descubren también moriría. Regreso a la ante sala pensativa, tenía que actuar rápido si quería salir con vida. Se acercó a uno de los anfitriones que la atendía y dijo:

- Estoy indecisa. Voy al tocador, necesito mi cartera, por favor. - Con sigilo salió por el lado opuesto y entró de nuevo a la cocina, no encontró a nadie, rápidamente sacó una jeringa que contenía un potente veneno sin antídoto. Se acercó a los fetos y los inyectó metódicamente con el líquido letal.

Después de varias horas, la cena estaba servida. La señora Bazán alzó su copa para un brindis y dirigiéndose a los invitados arqueando una ceja pronunció:

- Comer embriones primogénitos es muy poético. No creen? - Acto seguido todos comenzaron a cenar y platicar. Ivanna apenas tocaba la carne con el tenedor, solo comía ensalada y bebía vino. 

Al terminar todos la veían, y no tuvo más que llevarse a la boca un pedacito que guardo muy bien bajo la lengua. Posteriormente se levantaron y aplaudieron frenéticamente, para después reunirse en el de salón de armas. Ella salió corriendo hacia el baño, escupió la carne y vomitó todo. Después de aplicar lápiz labial se dirigió a la sala, y tomándose un vino espero tranquilamente hasta que todos comenzaron a convulsionar por el veneno que se había esparcido por los pequeños embriones. Ella lloraba inconteniblemente... y como una sombra enloquecida corrió hacia esa primera estación de las afueras, que es donde toman el tren todos los náufragos de la ciudad. Era como dos almas en una. La suya y la de Leonardo, huyendo a campo traviesa
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