Amor obsesivo - Melíada


Érase una vez en un fantástico y místico reino no muy lejano, pero si hace unos diez años.

Nació Melíada una hermosa niña con poderes mágicos, hija de Damu dios de la vegetación y la sanación. Su misión era cuidar el verdor del inmenso y salvaje bosque para que pueda purificar el aire, como también ayudar a los animales que estaban en extinción. 

Pero al paso del tiempo su esencia comenzó a estar insatisfecha con su inmortal soledad. Una tarde su osada curiosidad la llevo a traspasar nieblas extrañas y frías hasta llegar a una montaña sombría. Allí encontró el manantial de una cascada prohibida, donde a través de sus virginales aguas descubrió el mundo insólito de los hombres mortales. Abstraída se encontraba en su dialogo mental, cuando una voz angelical se dejó escuchar.  - ¿A qué has venido? - susurro la melodiosa voz. Melíada se incorporó con sobresalto, - Quiero cruzar el portal de los mortales - respondió con gallardía. - No es posible.


Para ir debes tener un ancla psíquica que te mantenga conectada con nuestro plano de creación. Tus poderes mágicos no lo permiten, a no ser que renuncies a ellos. - explico la voz con tranquilidad. Sin más que pedir, en aquella densidad del follaje y el aroma forestal de su ecología el deseo fue cumplido pese a lo dicho. De inmediato, dentro de una espiral con hojas, ramas y plumas tornasoles fueron trasmutadas todas sus energías cambiando su destino e identidad, a la vez que le permitía conexión entre el amor divino y el amor terrenal. Tiempo después, esta semi-diosa termino locamente enamorada de un infausto mortal, creyendo en su romance que fue más intenso que el de Orfeo y Eurídice, y más apasionado que el de Eros y Psique.

Pero... ¡Ah, las vicisitudes del hombre! ... una noche de luna plutónica el apolíneo romeo motivado por la llaga en carne viva de los celos, degolló el frescor y la blancura del cuello de su amada, y después con mirada relampagueante llena de lágrimas se aplicó un harakiri que estuvo a punto de quitarle la vida. El padre tiempo conmovido por su historia tornó sus restos en la fría lluvia para que sea eterna entre cielo y tierra. Cuentan que cuando vienen los huracanes enfurecidos, Melíada está evocando lo que fue su amor idóneo y siniestro. 

A menos que se indique lo contrario, el material contenido en este blog es mío. Algunas imágenes publicadas en este blog han sido escogidas de la Internet. Si alguien tiene
algún derecho sobreellas, solo tiene que comunicármelo y serán retiradas. Gracias!

Unless otherwise stated, the material contained in this site is mine. Some pictures have been taken from the Internet. If you see a photo that belongs to you and would like it
removed, please inform me so I can do so immediately. Thanks!