Una noche en el museo - Templo de Dendur

Al arribar al museo abrí paso entre la multitud, lo primero que festejarían mis ojos sería el Templo Dendur, construido en la época de Gayo Petronio en el año 15 a. C, y encargado por el emperador Augusto en dedicación a las tres divinidades, Isis, Osiris, y Horus. 

Debido a las aguas del rio Nasser que estuvieron a punto de destruirlo, el gobierno de Egipto se lo regaló al Museo Metropolitano de Arte, asi que, admirar de cerca esta maravilla era toda una ilusión para mí. Frente al pilono y con ojos expectantes, me encontré con una advertencia. - No traspasar. - Sin hacer caso omiso, seguí de paso. Al entrar me encontré con las estatuas de los hermanos Peteese y Pihor, hijos de un jefe nubio, que también fueron deificados en este templo.


La ansiedad y la emoción invadían cada poro de mi piel, ya me sentía Wilhelmina, la co-protagonista de Indiana Jones y el Templo Maldito. Enseguida las luces parpadearon y se fueron abriendo los pronaos, dándome paso hasta el vestíbulo. Fascinada y boquiabierta observe en los muros, relieves de las tres divinidades, Augusto, Mandulis, Satis de Elefantina y Arensnufis, adornados con plantas de papiro y flores de loto. No pude contener la emoción al ver el relieve del disco solar alado y sin pensarlo corrí a tocar las siete estrellas que representan a las siete Pléyades. Me encontraba absorta viendo los jeroglíficos y recordando los libros de mitología egipcia que mi abuelo solía leerme, cuando, una espiral radiante pasó flotando con una figura distorsionada y me llevo por una puerta septentrional hacia el altar del santuario. Allí, aterrorizada he impotente vi agrietarse un fragmento del muro, de donde salió Seth el dios violento, acusado de asesinar por envidia a Osiris su hermano. -¡Al fin llega a mis manos la novena ofrenda! Estoy listo para derrotar al chacal protector de la necrópolis. - vocifero, llenando de ecos la bóveda y dejándolos clavados en mis oídos. - ¡Déjame ir! ¡Yo no tengo nada que ver en tus líos! - grite inútilmente al ver como la enorme bestia de hocico curvado y orejas rectangulares me elevo en sus garras.

Para milagro y sorpresa una tercera figura apareció ante nosotros. Enseguida me quede petrificada al ver los destellos del místico tocado con el disco solar que lucía en su cabeza. Era la diosa Isis, esposa de Osiris y madre de Horus. - ¡No le hagas daño! No lo permitiré. - le advirtió. - ¡Demasiado tarde! - berreo con furia, entretanto me acercaba a sus fauces. - ¡Auxilio! ¡Ayúdame! - grite con toda la fuerza en mis pulmones. Isis apunto su bastón de fuego y lo alineo con el disco solar, los cuales inmovilizaron a Seth haciendo que dejara caer mi tembloroso cuerpo. Después del porrazo, corrí a esconderme tras sus alas, momento que la Diosa aprovecho para revertirlo en partículas de arena que se quedaron atrapadas en el arco magnético del trono.

Horas después me desperté en una ambulancia. El oficial de la policía me informó, que el museo había cerrado sus puertas dejándome encerrada sin que nadie lo notara. Las alarmas de fuego se activaron sin explicación, por eso me encontraron. Cuando quise incorporarme sentí un vahído aproximarse, al ver atónita restos de arena sobre mi ropa. 
A menos que se indique lo contrario, el material contenido en este blog es mío. Algunas imágenes publicadas en este blog han sido escogidas de la Internet. Si alguien tiene
algún derecho sobreellas, solo tiene que comunicármelo y serán retiradas. Gracias!

Unless otherwise stated, the material contained in this site is mine. Some pictures have been taken from the Internet. If you see a photo that belongs to you and would like it
removed, please inform me so I can do so immediately. Thanks!