LiterUp 37 - El caso de la Petite Mort


Un asesino anda suelto por tu ciudad y tienes que ayudar a la policía a atraparle.

Relato basado en el personaje Ulises Lestrade, detective de asuntos paranormales de Dmiurgo.


- ¿Te acuerdas de la venganza de las Strigis de Averoigne? - pregunté  de repente.
- ¿Te refieres a las amantes de Sisifo? - me responde, el detective.

Asentí con la cabeza y me senté frente a él.

- Si las recuerdo. Meses después del conflicto, todas murieron justamente en pleno orgasmo. De hecho, las encontraron con sus mismos flujos vaginales por los bosques de la región. -

- ¿No crees que estos nuevos casos estén relacionados? -
- !No!..., no lo sé. - me dice, después de una breve pausa.

Él, observa una vez más los expedientes.

- Detective, aunque parezca ilógico, pero...  - continuo, aparte de una o dos observaciones incoherentes.

-¿Pero...? adelante, te escucho. -

- Tengo la impresión que el asesino viaja a través del continuo espacio-tiempo. Esto, despues de reconsiderar que, los cuerpos no presentan rasgos de violación sexual, u otra índole.

Ulises Lestrade despide una espesa bocanada de humo hacia atrás con un ademán de sonrisa y continúa hablando.

- Dime tus impresiones, aunque sólo sean sospechas. -

- Estas fotografías las amplíe con el Google Brain que aumenta la resolución. Observe detenidamente todas las fotos, al lado izquierdo del cuello de las occisas, hay un pequeño torbellino de luz que forma un espectro masculino. Además, claramente se le ve un pentáculo en la frente. -

- ¡Tienes razón! ¡parece un homúnculo! una especie hermafrodita de al-kimiyas. - exclama desconcertado.  -

Él, ve de nuevo con mucho detalle de arriba hacia abajo, como si viera por primera vez. De presto, me mira con los ojos muy abiertos.

-  !Cuidado! - grita, al ver el reflejo de la espectral figura rodeándome en una tiniebla azulina.

Al instante, unas garras se apoderan de mi, y rasgan líneas crípticas sobre mi piel. Mi cuerpo se tensa y sube hasta que solo las puntas de mis pies quedan colgando. Me penetra una aterciopelada oscuridad, la cual, comienza a inducirme a eclipsar lascivamente.

- !Noooo! - grita aterrorizado, y con rapidez rueda sobre si mismo, para enseguida ponerse de pie, frente al espeluznante espectro.

- !Maldice tu suerte! !Te eliminare! - le grita, y con un rápido movimiento, su talismán cuántico invierte la polaridad de su energía negativa y lo encierra en un Rubik tridimensional. Luego, abre su brújula náutica de Pío para localizar a Hugo Lestrade, el  guardián de los Multiversos, el cual, sin perder tiempo se lo lleva a otro universo alterno.

- Lo has hecho muy bien. - dice, cuando me ayuda a levantar, mi cuerpo aun tiembla de pavor.

- !En serio!  exclame, - ¿será entonces posible que me recomiendes para entrar a la famosa agencia Nausicaa? -

Él me mira, sonríe y calla.